Por Neilley Claude EBESSA,
Periodista de kick442.com – Camerún
Emilio Nsue es un nombre sinónimo de resiliencia en el fútbol africano. Como el máximo goleador ecuatoguineano en la historia de la Copa Africana de Naciones (AFCON), ha marcado en tres de los cuatro torneos en los que ha participado. Su séptimo gol en la AFCON llegó en un tenso partido contra Argelia, un recordatorio de su calidad inagotable frente a la portería.
Sin embargo, el camino de Nsue en los últimos 18 meses ha estado lejos de ser sencillo. A pesar de ganar la Bota de Oro de la AFCON 2023 con cinco goles, la estrella del Nzalang Nacional se vio envuelta en una tormenta de controversia. Poco después del torneo, fue suspendido por su propia federación, FEGUIFOOT, por presunta indisciplina.
Nsue no se quedó callado. A través de una serie de intensos videos en directo por Instagram, denunció lo que describió como corrupción dentro de la federación. La confrontación escaló y la FIFA dictaminó su inhabilitación dos meses después, una decisión que prácticamente echó por tierra las esperanzas de Guinea Ecuatorial para la Copa del Mundo: todos sus partidos de clasificación fueron declarados perdidos y los puntos otorgados a sus oponentes.
La saga se profundizó en junio de 2024, cuando la FIFA afirmó que Nsue había obtenido fraudulentamente un pasaporte ecuatoguineano, alegando que había declarado falsamente haber nacido en Malabo en lugar de Palma de Mallorca, España. Para muchos, parecía que uno de los mejores delanteros de África había sido apartado por la burocracia, más que por méritos futbolísticos.
No obstante, la resiliencia de Nsue brilló con luz propia. En marzo de 2025, a falta de solo nueve meses para la AFCON 2025, volvió a solicitar su cambio de nacionalidad y fue autorizado para jugar con Guinea Ecuatorial una vez más. Su regreso al Nzalang Nacional fue esperado con ansias por los aficionados que durante mucho tiempo han admirado tanto su habilidad como su determinación.
Y no decepcionó. En diciembre de 2025, Nsue marcó su regreso por todo lo alto anotando para Guinea Ecuatorial en la AFCON, un triunfo simbólico tras casi dos años de batallas administrativas. Su historia no es solo una de goles y Botas de Oro, sino también de perseverancia, rebeldía y una negativa rotunda a ser silenciado.
A sus 34 años, Nsue es más que un futbolista; es un símbolo de resiliencia para Guinea Ecuatorial, demostrando que el talento por sí solo no es suficiente: el coraje, la paciencia y la persistencia son igualmente vitales. Desde dominar frente al arco hasta navegar por uno de los periodos más turbulentos del fútbol africano, Emilio Nsue ha demostrado ser una auténtica leyenda del juego.