La unión hace la fuerza, y esa fuerza invisible pero poderosa llevó al FC Ebolowa a su primera victoria en el torneo UNIFFAC
El equipo se impuso 2-0 a la Academia M’Sichana de la RDC en el partido inaugural, un triunfo que se debe en gran parte al undécimo hombre: el apoyo incondicional de la comunidad camerunesa en Malabo y del embajador de Camerún en persona.
El respaldo de la comunidad: una ventaja crucial
La movilización comenzó antes del partido. El 16 de septiembre, la delegación del club visitó la embajada en un gesto que simbolizaba la unidad nacional. Este intercambio protocolario fue mucho más que una simple formalidad; le permitió al equipo sentir el orgullo de toda una nación detrás de él, una verdadera fuente de motivación.
Cuando el compromiso se convierte en victoria
El día del partido, el compromiso fue total. Fiel a su promesa, el embajador, S.E. Désiré Jean Claude OWONO MENGUEULE, se presentó en el estadio. No estaba solo. La diáspora camerunesa respondió en masa, creando una marea de colores nacionales en las gradas. Banderas ondeando, cánticos vibrantes y un aliento incesante transformaron el Estadio de Malabo en un verdadero bastión camerunés.
La actuación de las jugadoras estuvo a la altura de esta euforia. Cada pase y cada gol fueron acompañados por los aplausos del público. La victoria de 2-0 no es solo el resultado de su talento, sino también la recompensa de este apoyo inquebrantable que las impulsó a superarse.
Este éxito va más allá del ámbito deportivo. Es un testimonio de la solidaridad entre el equipo, su comunidad y sus representantes diplomáticos. FC Ebolowa no solo ganó su partido, sino que también se ganó el corazón de todos los que contribuyeron, de cerca o de lejos, a esta victoria.